Entre Nosotras: liderazgo real para afrontar retos empresariales

liderazgo femenino en empresas
Georgina Gilabert
Georgina Gilabert
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En marzo inauguramos Entre Nosotras, el Círculo de Liderazgo Real de Improven pensado para mujeres directivas que quieren compartir experiencias, retos y dudas con otras profesionales que viven situaciones parecidas. Lo hicimos con una invitada que encarna muy bien lo que significa liderar en entornos exigentes: Ana Pons, Directora General de Germaine de Capuccini.

La sesión, conducida por nuestras Socias Florencia Barone, Yanina Wax y Amalia Belenguer, nació con una idea sencilla, pero muy poco habitual en la práctica: crear un espacio donde hablar de liderazgo desde la experiencia real. Sin discursos grandilocuentes ni recetas universales. Con conversaciones honestas, aprendizajes aplicables y una pregunta de fondo que sigue muy vigente en cualquier empresa: ¿qué rasgos necesita hoy una líder para responder bien a contextos cada vez más cambiantes?

Un encuentro para compartir lo que no siempre se verbaliza

Liderar sigue siendo, en muchos casos, una tarea exigente y a menudo solitaria. Más aún cuando, además de gestionar resultados, hay que sostener equipos, navegar la incertidumbre, tomar decisiones difíciles y adaptar la cultura de la organización a nuevas realidades. Por eso, Entre Nosotras nace como un círculo: no como un foro para escuchar de forma pasiva, sino como un espacio para poner en común experiencias y construir referencias útiles.

Desde Improven quisimos inaugurar esta iniciativa con un formato que combinara conversación, reflexión y trabajo compartido. El objetivo no era definir un modelo ideal de liderazgo femenino, sino generar un contexto en el que cada asistente pudiera verse reflejada en los retos de otras, identificar patrones y salir con más claridad sobre su propia manera de liderar.

Ese matiz es importante. Porque muchas veces el liderazgo se analiza desde teorías abstractas, cuando en realidad se entiende mejor en contacto con la práctica: en una transformación cultural, en una reorganización, en un cambio de propiedad, en la necesidad de decidir rápido o en la dificultad de mantener el compromiso del equipo en medio de la incertidumbre.

La mirada de Ana Pons: el liderazgo real conlleva transformaciones profundas

La conversación con Ana Pons aportó precisamente esa perspectiva aterrizada. Su intervención giró en torno a una idea muy poderosa: el liderazgo no se demuestra en el discurso, sino en la forma en que una persona atraviesa los cambios de verdad. Y hacerlo bien exige combinar visión, transparencia y capacidad de adaptación.

A lo largo de la sesión, compartió reflexiones nacidas de su experiencia al frente de una organización con historia, marca y ambición de evolución. Habló de transformación, de cultura, de talento y de la necesidad de revisar el propio estilo de liderazgo cuando la empresa cambia y el contexto también lo hace. No desde la teoría, sino desde decisiones reales, tensiones reales y aprendizajes que solo aparecen cuando una directiva se enfrenta a situaciones complejas.

Ese enfoque conectó especialmente con las asistentes porque puso sobre la mesa algo que en Improven vemos con frecuencia en las empresas: no hay transformación sostenible sin liderazgo consciente. La estrategia importa, por supuesto. La tecnología también. Pero nada cambia de verdad si quien lidera no es capaz de dar sentido, generar confianza y sostener conversaciones honestas en momentos de exigencia.

Del caso real al aprendizaje compartido

Uno de los grandes aciertos de la jornada fue no quedarse solo en la inspiración. Tras la conversación con Ana Pons, trabajamos una dinámica diseñada para convertir la experiencia individual en aprendizaje colectivo.

Cada participante partió de un ejercicio de reflexión sobre retos que había afrontado en su trayectoria profesional y sobre cuál había sido la decisión más difícil en ese proceso. Después, en pequeños grupos, las demás asistentes escuchaban ese relato e identificaban dos elementos clave: en qué tipo de contexto se había producido el reto y qué valores o cualidades de liderazgo aparecían en su forma de actuar.

El marco utilizado fue Cynefin , una herramienta especialmente útil para entender que no todos los problemas exigen el mismo tipo de respuesta. No es lo mismo liderar en un contexto simple, donde la claridad y el orden son determinantes, que, en uno complicado, donde pesan más el análisis y el rigor técnico. Tampoco se parece a liderar en entornos complejos, donde la escucha, la apertura al aprendizaje o la tolerancia a la ambigüedad resultan decisivas, o en situaciones caóticas, donde hacen falta valentía, determinación y sangre fría.

La riqueza del ejercicio estuvo en ese paso del “yo” al “nosotras”. Muchas veces una profesional no identifica con facilidad sus propias fortalezas, pero sí puede verlas con claridad en otra. Al poner nombre a esos rasgos desde fuera, el grupo fue construyendo un mapa compartido de liderazgo mucho más concreto, más humano y también más útil.

El liderazgo real hoy exige adaptación, no fórmulas cerradas

Si algo quedó claro durante la jornada es que el liderazgo real no puede entenderse como un conjunto fijo de atributos válidos para cualquier situación. Hoy las empresas se mueven entre contextos muy distintos: transformación digital, equipos diversos, operaciones corporativas, cambios culturales, exigencia de agilidad y necesidad de decidir con información incompleta.

En ese escenario, una de las capacidades más valiosas de una líder es saber leer el contexto antes de actuar. Entender cuándo conviene ordenar, cuándo analizar, cuándo escuchar más y cuándo decidir rápido. Saber adaptar la respuesta sin perder coherencia. Y hacerlo sin renunciar a algo esencial: liderar desde los valores.

“El liderazgo consiste en hacer mejores a los demás gracias a tu presencia y asegurar que ese impacto perdure incluso cuando no estás”.

— Sheryl Sandberg, fundadora de LeanIn.Org y Exdirectora de Operaciones de Meta Platforms

Por eso el mapa que construimos entre todas no pretendía etiquetar a las personas, sino ofrecer una referencia práctica. Una guía para reconocer que el buen liderazgo no siempre se expresa igual, pero sí deja señales claras: criterio, empatía, firmeza, curiosidad, responsabilidad, resiliencia o capacidad para asumir riesgos cuando la situación lo exige.

Un primer paso para seguir construyendo red

La inauguración de Entre Nosotras nos dejó algo valioso que va más allá de una sola sesión. Nos dejó nuevas conversaciones, nuevas referentes y una red más viva entre mujeres que lideran desde realidades distintas, pero con inquietudes muy parecidas.

En Improven creemos que crecer no consiste solo en ganar tamaño o mejorar resultados. También significa ganar perspectiva, valentía y capacidad para afrontar lo incómodo con más criterio. Y eso ocurre con más fuerza cuando se crean espacios donde compartir sin postureo, escuchar con atención y aprender de experiencias reales.

Este primer encuentro fue, sobre todo, una manera de empezar a nombrar cómo elegimos liderar. Con más consciencia. Con más contexto. Y con el valor de apoyarnos unas en otras para hacerlo mejor.

Si quieres saber cómo fortalecer el liderazgo en tu organización, ¡nos sentamos y hablamos! Nos encantará escuchar tus necesidades y ver cómo te podemos acompañar.

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