Empresas sostenibles: Los 17 objetivos para el año 2030 y su impacto positivo

Noema Cambronero
Noema Cambronero
Consultor Senior
Tabla de contenidos

La cohesión y el bienestar en el entorno laboral se basan en principios comunes. Cuando nos unimos para construir un mundo más justo y sostenible, experimentamos una profunda satisfacción y nos motivamos a dar lo mejor de nosotros cada día.

En Improven, tenemos claro que las empresas tienen un papel crucial en el desarrollo sostenible y son guardianas fundamentales del futuro de nuestro planeta. Afortunadamente, no estamos solos en esta misión.

Los 17 objetivos de las empresas sostenibles para 2030, también conocidos como Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), constituyen una iniciativa global que nos da una hoja de ruta para definir nuestras metas y nos orienta en el camino hacia la sostenibilidad. 

Por esta razón, deseamos compartir contigo qué son y cómo podemos implementarlos esta estrategia de marketing en el ámbito empresarial.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): Un camino hacia un futuro equitativo y sostenible

La búsqueda de un futuro sostenible y el cuidado de nuestros recursos se han convertido en prioridades fundamentales en nuestra era. 

A medida que la población mundial crece, resulta evidente que debemos encontrar un equilibrio entre el desarrollo económico y la preservación del medio ambiente para asegurar la calidad de vida de las generaciones futuras.

En septiembre de 2015, las Naciones Unidas establecieron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Un plan de acción integral que propone 17 objetivos con el propósito de erradicar la pobreza, proteger nuestro planeta y garantizar la prosperidad para todos. 

Estos objetivos, respaldados por metas específicas, trazan un rumbo hacia un futuro más justo y sostenible.

Aunque se trata de una iniciativa global, cada uno de nosotros tiene un papel crucial en el logro de estos objetivos. Cada acción cuenta. Por pequeña que sea. 

Desde los gobiernos hasta la sociedad civil, las personas individuales y, por supuesto, las empresas, todos debemos asumir nuestra responsabilidad en la construcción de un mundo más sostenible.

Nótese que hemos recalcado la palabra “todos”.

empresas sostenibles

Motores de desarrollo económico en empresas sostenibles

Como motores del desarrollo económico, las empresas desempeñan un papel fundamental en la promoción del desarrollo sostenible. 

Cada decisión que tomamos como empresa tiene un impacto en nuestro entorno, tanto en el bienestar de nuestros empleados y sus familias como en la sociedad en su conjunto. 

Ser una empresa exitosa no debe implicar un crecimiento a cualquier precio, sino un compromiso firme con la sostenibilidad.

Para avanzar en la dirección correcta, es importante revisar detenidamente los 17 objetivos de desarrollo sostenible y reflexionar sobre cómo podemos aplicarlos a nuestro contexto particular como empresa. 

Estas decisiones no deben tomarse de forma unilateral, sino a través de una reflexión colectiva en la que todos los miembros del equipo participen activamente. 

Juntos, podemos contribuir a la creación de empresas sostenibles y sociedades más justas, sentando las bases para un futuro próspero y equitativo. Recuerda, juntos somos más fuertes.

El compromiso con los objetivos de desarrollo sostenible no solo implica adoptar medidas a nivel global, sino también integrarlos en nuestra cultura empresarial. Es esencial que cada decisión, desde las prácticas de gestión hasta la elección de proveedores y la reducción del impacto ambiental, esté alineada con estos objetivos.

La implementación de prácticas sostenibles no solo tiene beneficios para el medio ambiente, sino también para las propias empresas. 

Adoptar medidas de eficiencia energética, por ejemplo, puede generar ahorros significativos a largo plazo. Además, la adopción de enfoques sostenibles puede mejorar la reputación de la empresa, atraer a clientes comprometidos con la sostenibilidad y fomentar la lealtad de los empleados.

Si no lo quieres hacer por el medio ambiente, al menos hazlo por tu negocio.

Hacia un futuro sostenible: Los 17 objetivos de desarrollo sostenible para 2030

  1. Eliminar la pobreza

Se busca eliminar la pobreza en todas sus formas y dimensiones, garantizando el acceso a recursos básicos, servicios sociales y oportunidades para prosperar. 

Para lograrlo, es necesario un crecimiento económico inclusivo y la generación de empleos sostenibles. Se deben reducir las brechas sociales y económicas, promover la igualdad de oportunidades y abordar las desigualdades de género en el ámbito laboral.

  1. Hambre cero.

Este objetivo lucha por garantizar la seguridad alimentaria y mejorar la nutrición para todas las personas. 

Esto implica acceso a alimentos nutritivos y una dieta saludable, promoviendo la agricultura sostenible. Que se aborde de una vez la malnutrición en todas sus formas y aseguremos el acceso y reparto equitativo a los alimentos.

  1. Salud y bienestar.

Promover una vida saludable y el bienestar de todas las personas en todas las etapas de la vida. 

Este objetivo cobra aún más importancia en el contexto de una crisis sanitaria mundial. Sin embargo, más allá de esta coyuntura, las empresas tienen un papel fundamental para fomentar hábitos saludables en el día a día.

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  1. Educación de calidad. 

Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, así como promover oportunidades de aprendizaje permanente para todas las personas. 

Este objetivo reconoce que la educación es un derecho fundamental y un factor clave para el desarrollo sostenible.

Una educación de calidad no solo implica el acceso a la educación, sino también eliminar las barreras que impiden a ciertos grupos de la población, como personas con discapacidades, minorías étnicas o personas en situación de vulnerabilidad, acceder a una educación de calidad.

  1. Igualdad de género. 

Con este punto, se quiere conseguir una garantía de igualdad de oportunidades, derechos y acceso a recursos para hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida. Las empresas desempeñan un papel clave en este objetivo, implementando políticas inclusivas que promuevan la igualdad en el entorno laboral y en la cadena de valor. 

Para poder lograrlo debemos eliminar la brecha salarial, promover la diversidad y la inclusión, y ofrecer oportunidades de desarrollo para todas las personas. Las empresas que fomentan la igualdad de género obtienen beneficios como mayor innovación, competitividad y atracción de talento diverso. 

La igualdad de género es responsabilidad de toda la sociedad, y las empresas pueden ser agentes de cambio al adoptar políticas inclusivas.

  1. Agua limpia y saneamiento. 

El acceso a agua limpia y saneamiento es otro derecho fundamental e imprescindible para crear el mundo en el que queremos vivir. 

Garantizar que todas las personas tengan acceso a agua potable segura y a instalaciones sanitarias adecuadas es esencial para proteger la salud, prevenir enfermedades y promover una vida digna. 

Este objetivo es crucial para el desarrollo sostenible, la reducción de la pobreza y la igualdad de género. Promover la gestión sostenible de los recursos hídricos y mejorar la infraestructura sanitaria son medidas fundamentales para alcanzar este objetivo.

  1. Energía asequible y no contaminante.

La energía es fundamental en todas nuestras actividades diarias, por lo que es imprescindible garantizar que todas las personas tengan acceso a fuentes de energía asequibles, confiables, sostenibles y modernas. 

Apoyar el uso de energías renovables, mejorar la eficiencia energética y fomentar tecnologías limpias son medidas esenciales para lograr este objetivo. 

Hay que tener claro que el acceso a una energía sostenible contribuye a la reducción de la pobreza, la mejora de la salud, la creación de empleo y la mitigación del cambio climático.

  1. Trabajo decente y crecimiento económico. 

Con este objetivo se quiere abordar la desigualdad generada por el empleo. Fomentar un crecimiento económico sostenible, inclusivo y equitativo que genere empleos dignos para todas las personas. 

¿Qué implica esto? Promover la creación de empleo productivo, el acceso a oportunidades laborales y la protección de los derechos laborales. 

También se busca reducir la informalidad laboral, mejorar las condiciones de trabajo y promover la igualdad de remuneración. Al lograr este objetivo, se contribuye al desarrollo económico, a la reducción de la pobreza y a la construcción de sociedades más justas y equitativas.

  1. Industria, innovación e infraestructuras.

Este objetivo pone en evidencia la importancia de potenciar la creación de infraestructuras resilientes, inclusivas y sostenibles, así como fomentar la industrialización de manera equitativa. 

Desarrollar infraestructuras de calidad, eficientes y sostenibles que apoyen el crecimiento económico y mejoren la calidad de vida de las personas. 

En otras palabras, fomentar la innovación tecnológica, la investigación y el desarrollo para impulsar la productividad y la competitividad. 

Al lograr este objetivo, se fomenta la creación de empleos, se impulsa la diversificación económica y se fortalece la capacidad de adaptación y resiliencia de las sociedades frente a los desafíos globales.

  1. Reducir la desigualdad en y entre los  países. 

¿Queremos un mundo más justo? Pues toca garantizar un acceso equitativo a los recursos y oportunidades para todas las personas, independientemente de su origen o ubicación geográfica. 

Esto implica abordar las desigualdades económicas, sociales y de género, así como promover políticas y medidas que reduzcan la brecha entre países desarrollados y en desarrollo. 

Al lograr este objetivo, se contribuye a la erradicación de la pobreza, se fomenta la inclusión social y se fortalece la cohesión global. Además, se promueve un desarrollo sostenible que beneficie a todas las personas y proteja el planeta.

  1. Ciudades y comunidades sostenibles. 

Las ciudades sostenibles son inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles. Se preocupan por ofrecer igualdad de oportunidades, protección, adaptabilidad y preservación del medio ambiente. 

Para poder alcanzar esta meta, es necesario proporcionar servicios básicos equitativos, espacios seguros, infraestructuras resilientes y prácticas responsables con el entorno. 

En estas ciudades, se promueve la participación ciudadana y se prioriza el bienestar de las personas, teniendo en cuenta su diversidad y necesidades. Se fomenta la eficiencia energética, la movilidad sostenible y la gestión adecuada de los recursos naturales. 

El objetivo no es otro que construir comunidades que ofrezcan una auténtica calidad de vida, promuevan la resiliencia ante desafíos y preserven el entorno para las futuras generaciones.

  1. Producción y consumo responsables. 

La producción y el consumo responsables son fundamentales en el desarrollo sostenible. Se trata de lograr un mayor rendimiento con menos recursos y encontrar formas de crecimiento que no agoten los recursos naturales y humanos.

En la producción responsable, se busca minimizar el impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos. Es decir, utilizar tecnologías limpias, reducir los residuos y las emisiones, y promover prácticas de gestión sostenible en las empresas.

Por otro lado, el consumo responsable implica tomar decisiones conscientes y éticas al adquirir bienes y servicios. Se trata de elegir productos que sean duraderos, reciclables o biodegradables, y de preferir aquellos que provengan de empresas comprometidas con prácticas sostenibles y responsables socialmente.

Además, el consumo responsable implica reducir el consumo excesivo, evitar el desperdicio de alimentos y fomentar la reutilización y el reciclaje. 

Y no nos podemos olvidar de promover la educación y la concienciación sobre los impactos del consumo en el medio ambiente y en las comunidades.

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  1. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. 

Es crucial tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. Esto conlleva reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, adoptar energías renovables y prácticas agrícolas sostenibles, así como proteger los bosques. 

Así mismo es también necesario adaptarse a los impactos del cambio climático fortaleciendo la resiliencia de las comunidades y los ecosistemas. 

Como fundamental debe ser el compromiso de gobiernos, empresas, organizaciones y ciudadanos en la reducción de emisiones y la adopción de prácticas sostenibles. La colaboración internacional y los acuerdos globales, como el Acuerdo de París, son esenciales para abordar conjuntamente este desafío global.

  1. Conservar y utilizar los océanos de manera sostenible. 

La conservación y el uso sostenible de los océanos es esencial. Para conseguirlo, no queda otra que proteger los ecosistemas marinos y costeros, regular la pesca y reducir la contaminación. 

Tampoco podemos olvidarnos de la necesidad de abordar el cambio climático y promover la cooperación internacional. La conciencia y la participación activa de la sociedad son fundamentales en la conservación de los océanos.

  1. Vida de ecosistemas terrestres.

Este objetivo se centra en la gestión sostenible de los bosques, la lucha contra la desertificación y la protección de la biodiversidad y los hábitats terrestres. 

Hay que concienciar de la importancia de conservar los bosques, promover prácticas responsables y aprovechar sus beneficios económicos y sociales. 

Combatir la desertificación mediante una gestión adecuada del suelo y el agua

Detener la pérdida de tierras y biodiversidad implica proteger áreas naturales, restaurar ecosistemas degradados y prevenir la extinción de especies. 

La conectividad entre los ecosistemas y la participación de las comunidades locales son aspectos cruciales en la gestión sostenible de los ecosistemas terrestres.

  1. Promover sociedades justas. 

Es obligación de todos, pero sobre todo de las empresas, el garantizar el acceso equitativo a la justicia y fortalecer instituciones responsables. Se busca que todas las personas tengan igualdad de oportunidades en el sistema de justicia y reciban un trato justo. 

La necesidad de promover la educación y la conciencia sobre los derechos humanos. Que las instituciones sean eficaces y transparentes. Que protejan los derechos fundamentales y fomenten la participación ciudadana. 

Evidentemente, también se busca promover la inclusión, abordando las desigualdades y discriminaciones existentes y eliminando las barreras que impiden la participación plena de grupos marginados.

  1. Alianzas para lograr los objetivos. 

Una alianza es un acuerdo o pacto. Y eso es precisamente lo que se busca. La colaboración entre gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil y sector privado. Que se fomente la cooperación internacional, el intercambio de conocimientos y recursos, y la transferencia de tecnología a países en desarrollo. 

Es necesario fortalecer los medios de ejecución mediante marcos normativos sólidos, implementación efectiva de políticas y programas, y mejorar la coordinación entre los actores involucrados. 

Revitalizar la alianza mundial implica renovar el compromiso político, promover la participación de la sociedad civil y el sector privado, y fomentar la responsabilidad compartida y la rendición de cuentas de todos los actores.

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